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La solución

 

La manera más sencilla y eficaz de destruir a las bacterias en el diésel consiste en eliminarlas mediante flujo magnético. Las bacterias no tienen defensas contra el desequilibrio que provocan en su estructura las fuerzas y los campos magnéticos rápidamente cambiantes. 

 

Tras años de investigación, se ha comprobado que las fuerzas magnéticas que cambian rápidamente pueden matar al 97.5% de las bacterias en una sola pasada, con el dispositivo patentado de tratamiento de combustible:

 

el Purificador de Diésel DE-BUG.

 

DE-BUG es una solución permanente sin gastos constantes. Proporciona al motor diésel el combustible limpio que resulta esencial para mantener bajos los costos de operación y mantenimiento.

  • El dispositivo no tiene piezas móviles ni nada que se necesite reemplazar

  • No necesita más que la limpieza regular.  

  • Se instala en la tubería de combustible, antes de los filtros y de la bomba de inyección. 

 

 

Una vez instalado el dispositivo de tratamiento de combustible DE-BUG:

  • el gasto en filtros baja drásticamente
  • se prolonga la vida del inyector
  • se prolonga la vida de la bomba de inyección
  • se prolonga la vida del motor
  • se elimina la corrosión, con lo cual se ahorra en rectificación

Tras una serie de pruebas exhaustivas llevadas a cabo con ICI (NZ) Ltd., Shell Oil (NZ) Ltd y el Instituto de Investigaciones Pesqueras de Holanda RIVO, se llegó a patentar un único sistema, DE-BUG, sistema de tratamiento de combustible desarrollado por ingenieros navales de Nueva Zelanda.

 

Ellos tomaron el principio de que las fuerzas magnéticas podían reducir la contaminación del combustible y lo desarrollaron. En las primeras etapas de la investigación, se descubrió que no bastaba con un solo imán. No creaba suficientes cambios de campos magnéticos para obtener resultados consistentes. Se necesitaban más fuerzas magnéticas.

 

El resultado fueron unos sistemas con imanes apilados que hacen que el combustible atraviese una serie de campos y flujos magnéticos. Así se obtuvo un control permanente de la contaminación y se garantizó la destrucción total de las bacterias. Ahora este sistema ha sido patentado en 27 países, incluso en los Estados Unidos y Nueva Zelanda.

¡Hay muchas imitaciones! Son de un solo imán, no tienen patente ni han sido probadas… y no dan resultado. Se lo aseguramos.

 

Quienes más suelen resistirse a nuestras ventas son los ingenieros, que han probado otros productos. Sus razones son constantes: los sistemas de un solo imán no dan resultado. No obstante, luego de probar el modelo auténtico, todos coinciden:

 

Nuestros dispositivos patentados DE-BUG sí funcionan.

 

Hay una infinidad de testimonios.

¡No tenemos clientes insatisfechos!

 
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