Los Efectos de Diesel Contaminado

La contaminación afecta a los motores a diésel y a la comunidad en su totalidad.  Ningún sector de América Latina queda aislado de este problema.

Los altos costos de mantenimiento se aceptan y se incluyen en los presupuestos porque no existe hasta el momento otra solución. A pesar de ser una importante fuente de ingresos para las empresas de autopartes y para aquellas que ofrecen rectificación y reacondicionamiento del motor, la contaminación del diésel pone en peligro la rentabilidad de la industria y la economía de una nación.  

Todos los usuarios de diésel conviven con el diésel “sucio”:

  • las flotas pesqueras, de transporte comercial y de pasajeros, los trenes y los equipos de minería commercial
  • los generadores de energía.
  • los criaderos de pollos.
  • las camaroneras.
  • los ingenios y la industria azucarera.

El diésel “sucio” aumenta los costos de funcionamiento, demora la producción y disminuye la rentabilidad. Por consiguiente, el aire se contamina y el estándar de vida se reduce.

Las camionetas tipo pick-up, los taxis y los autobuses pequeños de las comunidades suburbanas y rurales, las maquinarias agrícolas y los generadores para los supermercados, la industria, los criaderos de pollos, así como las centrales de energía regionales y los sistemas telefónicos, suelen averiarse y necesitar reparaciones costosas. Los productos caros se deterioran con rapidez. Las empresas que los vendieron enfrentan reclamos por las garantías, se pierden horas de trabajo y se desperdician importantes ganancias en reparaciones. Los servicios eléctricos y de teléfono comunes se ven afectados. Esto representa una pérdida grave para la economía.

Los autobuses urbanos y las flotas de transporte sufren altos costos de mantenimiento, la emisión de humo negro y frecuentes averías. Todo ello hace que los pasajeros queden varados, que no se entregue la mercadería, y, en el caso de productos congelados, que corran riesgo de deteriorarse.

Las flotas pesqueras en zonas costeras son proclives a contaminarse. Los ingenieros portuarios se enfrentan a continuos problemas para mantener los barcos pesqueros en condiciones de funcionamiento. El suministro de diésel, los tanques de los barcos pesqueros y la agitada vida útil de la flota son factores que inciden en las averías, el reemplazo de los inyectores y los reacondicionamientos. Estos factores representan una grave pérdida económica para el presupuesto de estas empresas y para la ganancia del pescador.

Los centros turísticos y de pesca apartados están plagados de diésel “sucio”. Los centros turísticos afrontan las fallas de los generadores y los que venden diésel a los clientes se esfuerzan por mantener la calidad, a pesar de las pocas probabilidades con las que cuentan.

Los contenedores refrigerados (reefers) que se envían a las comunidades rurales y puertos pesqueros para refrigerar lo que el campo y el mar producen también se ven afectados por el diésel "sucio". El contenedor reefer tiene un motor diésel pequeño que debe funcionar constantemente para que el pescado o los productos del campo se mantengan refrigerados. Si el cliente vuelve a cargar el tanque diésel con combustible contaminado, se produce una falla en el motor. Los filtros se tapan y, tarde o temprano, si el motor es maltratado con frecuencia, deja de funcionar. Para las llamadas por averías, se contratan empresas que brindan servicios las 24 horas. Se reemplaza el motor por uno reparado a nuevo y el otro se envía a reparar. La empresa de servicios se beneficia, pero la empresa de contenedores sufre un recorte en las ganancias.

El transporte marítimo que recarga combustible a lo largo de la costa o cuando atraviesa el Canal de Panamá enfrenta serios problemas para cumplir con las normas de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency - EPA) respecto de las emanaciones de humo en lugares como California. Hay que pagar las multas.

Las grúas de muelle, cuyos tanques están muy elevados respecto del piso, enfrentan problemas especiales de mantenimiento y limpieza del tanque, acentuados por las condiciones climáticas..

Las maquinarias pesadas para construcción y minería se deterioran durante los períodos de inactividad, es decir, cuando están fuera de uso, pero con los tanques medio llenos.

Los yates y los barcos para pesca deportiva que recargan combustible en los clubes náuticos, dársenas y sitios alejados son proclives a contaminarse si la fuente de combustible diésel está contaminada o si la contaminación se produce cuando el barco está inactivo.

Las estaciones de servicio de las empresas petroleras, los puertos y las autoridades, , así como también las grandes empresas comerciales, luchan contra la contaminación del diésel almacenado en sus instalaciones. Los tanques de almacenamiento son un terreno fértil para las bacterias. Los tanques se corroen y es necesario reemplazarlos. Hay que vaciar el combustible. La consecuencia es la necesidad de una industria especializada en limpieza y reposición de tanques.

Los generadores de emergencia emanan humo negro cuando se ponen en marcha. A menudo, dejan de funcionar a la media hora porque se tapan los filtros o los circuitos de combustible y se hace necesario llamar a una empresa de servicios. En consecuencia, los generadores deben “sufrir” la reparación de los inyectores, de las bombas de inyección, entre otros daños.

Los problemas estratégicos de entrega y almacenamiento contribuyen a la contaminación, especialmente en áreas muy apartadas.

 

El diésel se contamina con facilidad durante el transporte y almacenamiento, especialmente debido a la distancia y la lejanía de algunas comunidades. El diésel, al ser transportado de diversas formas por numerosas empresas pequeñas -entregas de larga distancia en buques cisterna, por río o por mar, en tambores viejos, en el balde de una camioneta pick up-, corre un alto riesgo de contaminarse, porque casi todos los transportistas trabajan con equipos viejos y disponen de un presupuesto ajustado. Luego, el combustible se almacena en las instalaciones y la probabilidad de contaminarse aumenta otra vez. Y con ella, aumentan también las reparaciones, los repuestos y los daños.

 

Asimismo, los niveles altos de azufre en el diésel empeoran el problema. El azufre puede acelerar la acción de las BRS (bacterias reductoras del sulfato), que corroen los motores y contribuyen a la emanación de humo negro.

 

Nota: El diésel se ve afectado por la procedencia y la calidad del petróleo crudo. La calidad del crudo varía según el yacimiento petrolífero, porque la composición orgánica original y la edad del yacimiento son diferentes en todo el mundo. En general, el crudo más económico contiene mucho azufre y asfaltenos, que deben ser extraídos. Por esta razón, es más económico. El tema del azufre en el diésel es cada vez más preocupante y la legislación exige ahora niveles más bajos de esta sustancia. Esto hará que se utilice el diésel ULS (Ultra Low Sulfur – [con] muy bajo contenido de azufre) muy popular actualmente en Europa y pronto a adoptarse como combustible estándar en los Estados Unidos.

 
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